Luego de las exitosas presentaciones en 2014, Enrique Piñeyro, el director de cine y actor, regresó al Teatro Maipo con su unipersonal “Volar es humano, aterrizar es divino” para sobrevolar con su mirada ácida la realidad argentina y desatar en el espectador la risa con los casos más disparatados de nuestra realidad política.
La obra cuenta con una gran producción ya que, en la presentación a la prensa, se observó que su escenografía principal contiene una trompa de un avión real, montada especialmente en el centro del escenario para que, junto con pantallas y proyecciones dispuestas alrededor, conviertan la puesta en escena en un simulador de vuelo. (Ver: Galería de Fotos)
Piñeyro, con sus conocimientos y experiencias como investigador de accidentes aéreos y ex piloto, invita al público a este viaje que, con todo lo que presenta, se encuentra en un punto medio entre el teatro y el cine, pero con un denominador común: la ironía.
